29 junio 2001

VI Jornadas de Patrimonio y Medio Ambiente: El Malpaís a debate.


Desde hace 7 años, coincidiendo con las Fiestas Locales de San Pedro, la Asociación Cultural Sureste de Tenerife organiza unas Jornadas de Patrimonio y Medio Ambiente enfocadas a temas locales.


Este año las Jornadas de dedican a tratar el tema del Malpaís de Güímar, tras todas las noticias que han ido surgiendo desde que en octubre del 2000 se conocieran los planes de urbanización industrial de la zona y se organizara una fuerte oposición por parte de colectivos locales, agrupados en la Plataforma en Defensa del Malpaís de Güímar y Camino de El Socorro.

VI JORNADAS DE PATRIMONIO Y MEDIO AMBIENTE

“EL MALPAIS A DEBATE”


3 y 4 de Julio 2001, 20 horas.
Salón de Actos, Casa de la Cultura, Güímar.

Programa:

3 de julio

  • 20:00 Saludo y presentación
  • 20:30 Conferencia. José García Casanova. “El Malpaís de Güímar, pasado presente y futuro de un Espacio Natural”.


4 de Julio

  • 20:00 Presentación mesa redonda
  • 20:30 Mesa redonda. Participan representantes de:
    • Ayuntamiento de Güímar
    • Asociación Mixta Polígono Industrial valle de Güímar
    • Plataforma Ciudadana en Defensa del Malpaís de Güímar y Camino de El Socorro
    • Comunidad científica


"Quien no ha pisado nunca un terreno volcánico, el que no ha caminado a través de la aspereza y quebrada superficie de un manto de lava relativamente reciente, de un verdadero malpaís, quien de repente tenga ante sí tal masa escoriácea pétrea, negra o de fuertes tonalidades amarillento-rojizas, sufrirá una de las más intensas emociones, pues todo lo que percibe le habla de terribles fenómenos, de las misteriosas y colosales fuerzas que han hecho surgir estos ardientes materiales del seno de la tierra. Por su aspecto, parecen han de conservar entre su resquebrajada masa, gases mefíticos y estar aún estas rocas a alta temperatura."

Francisco Hernández Pacheco,
en el prólogo a la Geografía General de Canarias de Telesforo Bravo, 1954.

El Malpaís de Güímar: un punto de inflexión


José María Fernández-Palacios

Director del Departamento de Parasitología, Ecología y Genética, Universidad de La Laguna



Desde hace 18 años no falto a mi cita anual con el Malpaís de Güímar. Allí llevo a mis alumnos de Biología o de Agrícolas a pasar el día, pues me parece un marco incomparable, además de próximo a la Universidad, en donde observar, entender y discutir “in situ” acerca de conceptos y procesos ecológicos desarrollados previamente en clase como podrían ser, por citar algunos ejemplos, la distribución y abundancia de las poblaciones, la competencia, la red trófica, la descomposición, la dispersión, la colonización, la sucesión, las estrategias de supervivencia, la convergencia evolutiva, y un largo etcétera, en el seno del que tal vez constituya el fragmento de matorral costero mejor conservado del archipiélago. Pero no es mi intención cansar a los lectores con un repaso de Ecología en estas líneas, ni tan siquiera de reivindicar la conservación del Malpaís desde criterios estrictamente técnicos o científicos, aspecto éste ya realizado con todo rigor por otros colegas como puede consultarse en la estupenda Página Web del Malpaís (www.elmalpais.com). Voy a tratar de hilvanar una reflexión como viejo amigo del Malpaís que me considero y sobre todo como ciudadano francamente preocupado por el futuro que se nos avecina. Los promotores de extender el Polígono Industrial de Güímar hacia el Sur del Camino del Socorro han planteado que la zona que se pretende urbanizar ya está degradada y tal vez tengan razón. Pero una zona degradada por haber sido cultivada en el pasado (como es el caso) es una zona perfectamente recuperable desde el punto de vista ecológico y paisajístico (de hecho lo hace a pasos agigantados) lo cual es un alivio frente a otras muchas zonas (amplias extensiones de las costas y medianías de las islas) que ya no tienen esa opción –sin ir más lejos en el propio Valle de Güímar– .

Si tan necesaria es la ampliación del Polígono, y dejémonos de eufemismos, aún más necesario es evitar que los poquísimos espacios costeros todavía no urbanizados del archipiélago, incluso en el supuesto de que ambientalmente no valieran nada, sucumban a la presión del hormigón. ¡Por favor, no demos más pasos irreversibles! Además, en este caso, el mantenimiento de la situación actual permitiría en un futuro que espero próximo y tras un mínimo ajuste legislativo, la protección de la extensión original del Malpaís, y no como ahora en que la protección apenas alcanza a la mitad de su superficie.

La lucha por la salvación integral del Malpaís de Güímar no es, desafortunadamente, sino un ejemplo paradigmático de la lucha por la supervivencia del patrimonio natural –y con él de la del propio archipiélago– a la que tenemos que enfrentarnos sin remedio. Las islas, por mucho que quieran algunos de nuestros políticos y empresarios, no se pueden estirar, y a diferencia de los continentes en donde siempre hay terreno disponible para casi todo, aquí hay que tomar constantemente decisiones irreversibles acerca del uso más adecuado para cualquier lugar.

Hasta ahora en la toma de este tipo de decisiones en Canarias casi siempre han prevalecido intereses particulares, casi siempre crematísticos y planteados a corto plazo, sin tener en absoluto en cuenta qué modelo de islas van a heredar nuestros descendientes en un futuro no muy lejano. El resultado de tal política creo que está a la vista de todo el mundo. Y nunca mejor dicho, Canarias como ejemplo mundial de las consecuencias de la implantación de un modelo de desarrollo económico al margen de la realidad natural del territorio: densidades de población que superan las de todas las naciones europeas (y siguen subiendo), parque automovilístico desmesurado para nuestro territorio (800 coches /1000 habitantes), dependencia exclusiva de un turismo de masas con cerca de 12 millones de visitantes al año, agricultura hundida y con nubarrones en el futuro, con la pesca más de lo mismo, dependencia exterior absoluta en energía, alimentos y clientes, inversiones exclusivamente cosméticas en el desarrollo de energías alternativas, red de espacios naturales en la picota, por no hablar de paro, inmigración, pobreza, etc. Es decir, un ejemplo perfecto de cómo no se deben de hacer las cosas. ¡Y todavía nos planteamos nuevas pistas para los aeropuertos!

¿No les parece que ha llegado ya el momento de invertir esta tendencia? ¿Vamos a esperar hasta tener la sensación de vivir en Hong Kong o Singapur? Yo personalmente creo que ha llegado la hora de ser intransigentes con los promotores, con los constructores e incluso con la mayoría de los políticos. Creo sinceramente que la lucha por el Malpaís puede representar ese punto de inflexión que las sociedades civilizadas han de saber encontrar cuando su futuro se ve, como en nuestro caso, gravemente amenazado.

José María Fernández-Palacios
Director del Departamento de Parasitología, Ecología y Genética, ULL

23 junio 2001

El Malpaís de Güimar : un ecosistema peculiar con recursos paisajísticos, pedagógicos, científicos y culturales.


Miguel Molina Borja

Doctor en Biología. Profesor titular de la Universidad de La Laguna.



El Malpaís de Güímar...! Sólo el nombre ya trae memorias de hace bastante tiempo. Cómo no recordar las primeras excursiones con mi amigo Eduardo Barquín, amplio conocedor de la flora (y también de la fauna) del archipiélago!

Aquel campo de lava, profusamente salpicado de cardones, tabaibas, cornicales, etc, suministraba tal contraste a la vista que ya era inevitable asociarlo con una intensa sensación de placer y bienestar. No puedo tampoco olvidar aquellas excursiones sucesivas, cuando con Miguel A. Peña realizábamos una serie de filmaciones (con el entonces moderno sistema de super-8!), para intentar hacer un pequeño montaje sobre las características de paisaje, botánicas y faunísticas del lugar. Ya desde entonces, muchos nos dábamos cuenta del inmenso valor que tenía aquel lugar. Luego vimos con preocupación como aparecían unos inmensos mojones de piedras pintadas de blanco, que nos hicieron presagiar lo peor para aquel lugar inigualable dentro de Tenerife. Afortunadamente, los mojones no fueron sustituidos por parcelas edificables. Y ello ocurrió gracias entre otros, a colegas biólogos que se movieron para preservar esa área de alto valor ecológico.¿Qué añadir a lo que ya se ha dicho y escrito? Si no fuera bastante con el valor paisajístico, con la comunidad vegetal característica de ese hábitat, está también toda la fauna asociada a ese tipo de substrato y de vegetación que han estudiado diversos especialistas.

Por mi parte podría aportar un pequeño granito de arena hablando de los lagartos que habitan allí. Poder vivir en ese lugar ya es una proeza. Aunque, por otra parte, es lógico que lo hagan. Las altas temperaturas a nivel del suelo, debido al color oscuro de las lavas, múltiples agujeros donde guarecerse y un mínimo de recursos alimenticios (debe ser el factor limitante de su dispersión allí), hacen que sea un lugar adecuado para estos importantes, y quizás poco apreciados, animales. Estudios ecológicos realizados hace algún tiempo y estudios en marcha en la actualidad muestran que los lagartos del malpaís han sabido adaptarse perfectamente a varios tipos de hábitats incluidos dentro del conjunto del espacio natural. El colorido de los machos es característico de esa zona, y diferenciado del que ocurre en otros lugares de Tenerife: sus manchas laterales de color azul están bordeadas de un pequeño anillo de color gris claro; ello hace que destaquen con respecto a la piel que los rodea, de color oscuro, negro en ocasiones, y ello seguramente contribuirá a que dichas manchas sean más visibles a una cierta distancia y que permitan así la comunicación con otros individuos. Las características físicas y climatológicas del malpaís deben suponer factores selectivos a los que tienen que adaptarse los animales para sobrevivir allí. Podemos, pues, considerar al malpaís como un laboratorio natural donde están ocurriendo, ahora mismo, procesos activos de selección y adaptación. Estos procesos deben verse alterados en los bordes del malpaís, dado las condiciones totalmente distintas en la periferia de este enclave, sobre todo si el espacio allí es sometido a procesos de alteración del terreno natural. Tanto los animales como los vegetales que vivan en las inmediaciones de dicha periferia pueden verse afectados negativamente. Es por ello conveniente la existencia de un cinturón periférico no alterado que pueda servir de amortiguador frente a la influencia de zonas más periféricas ya irreversiblemente alteradas por el Polígono Industrial “Valle de Güímar”.

No menos importante que los aspectos paisajísticos y científicos de este espacio natural son los usos que pueden dársele al mismo. Así, por ejemplo, viene siendo usado desde hace muchos años como recurso pedagógico, tanto a nivel universitario como de enseñanza media. Por otra parte, es también tradicional el uso de ciertas zonas del parque para actividades de pesca y caza, así como para el simple y puro disfrute de pasear por un espacio abierto sin el agobio creciente de los ruidos, la contaminación y el exceso de cemento y asfalto.

De todo lo anterior se deduce la conveniencia de mantener la Reserva Natural Especial del Malpaís de Güimar aislada de influencias que pudieran ser perjudiciales para su evolución futura, fijando un nuevo límite que coincida con el histórico Camino de El Socorro.

Miguel Molina Borja. Doctor en Biología. Profesor titular de la Universidad de La Laguna.

19 junio 2001

Datos arqueológicos sobre el Área de Sensibilidad Ecológica del Malpaís de Güímar


La Carta Arqueológica de Güímar (1994) recoge la existencia de importantes yacimientos aborígenes en la zona que hoy comprende el área protegida, pero no consta ninguno en la zona de sensibilidad ecológica.


A pesar de lo cual para este sector del malpaís se conocen diversos yacimientos arqueológicos con distinto grado de conservación (es importante tener en cuenta que no están en la Carta).

Se enumeran a continuación algunas características de estos yacimientos:

a) Un tubo volcánico de amplias dimensiones utilizado con fines sepulcrales que actualmente se encuentra muy transformado y con signos claros de expolio.

b) Un tubo volcánico de amplias dimensiones con evidencias de su ocupación aborigen como espacio habitacional. En la actualidad presenta mal estado de conservación debido, entre otros factores, a su aprovechamiento como redil hasta fechas recientes, así como por la presencia de excursionistas y expoliadores.

c) Se constata asimismo, la existencia de importantes concentraciones de materiales arqueológicos aborígenes en superficie a lo largo de toda la zona de Sensibilidad Ecológica, que ponen de manifiesto la explotación prehistórica de todo el Malpaís. El repertorio ergológico lo compone principalmente fragmentos de cerámica, restos de fauna mastológica y malacológica, e industria lítica

Además de estas unidades, sobre todo A y B, pues como tales yacimientos han de ser respetados y protegidos, conviene tener en cuenta:

  • La importancia histórica del Barranco de Chinguaro, muy transformado en esta zona, pero no por ello carente de interés, de hecho, hay restos dispersos de material aborigen en las cuevas y abrigos que se abren en este tramo del barranco.
  • Otro aspecto a destacar de este enclave singular lo constituye un conjunto de evidencias que tienen un alto valor etnográfico (majanos, bancales, una era y otros elementos de infraestructura agrícola, incisiones en las tabaibas para la extracción del ”látex”.


VALORACIÓN FINAL


Para entender el significado prehistórico del Malpaís de Güímar, debemos partir de la premisa de que nos encontramos ante un único espacio (geográfico, biológico, pero también histórico) y que de manera coyuntural se encuentra actualmente dividido en dos entidades jurídicas distintas. Lo grave de la situación es que esta fragmentación de un territorio unitario es artificial y una parte del mismo no cuenta con protección de ningún tipo.

Los yacimientos de esta zona desprotegida informan, sobre todo, de la estrecha vinculación que debe aunar a todo este territorio, es decir su actual situación jurídica vulnera una unidad histórica que debemos defender de cara a ser rigurosos con el legado.

21 mayo 2001

La carrera de la Reina Encarnada


Carlos Suárez Rodríguez

Doctor en Biología. ExDirector –Conservador del Paraje Natural Dunas de Maspalomas. Delegado de Intersindical Canaria en la Consejería de Política Territorial / Las Palmas.


En medio de tanto debate sobre “deso” (desarrollo sostenible en adelante) ahora resulta que todos están falseando la realidad. Las licencias de construcción seguirán y darán para machacar territorio y recursos un par de años más. Lo que significa que se exigirán más áridos, más arenas, más recursos naturales afectados de los que menos quedan en Canarias. En definitiva, en tiempo real y no virtual, seguiremos viendo cómo desaparecen hábitats y especies sin ningún tipo de control del desarrollo que los acosa y destruye. Ahora se ponen las tintas en el turismo sin que se hable de las infraestructuras, del descontrol planificatorio en las obras institucionales, de la absoluta falta de coordinación interadministrativa y de la nula eficacia de los distintos regímenes de supervisión y participación social sobre los todopoderosos procedimientos administrativos.

Anhelantes por un territorio ambientalmente más equilibrado, a la vista de los errores del pasado, seguramente somos muchos los que hemos albergado la esperanza de que alguno de los gobiernos que nos regentasen, fuesen del color que fuesen, darían una alternativa real de gestión positiva del territorio.

Sin embargo, en los últimos 20 años un cúmulo de legislación espectacular (40 % del territorio protegido, etc.) pero prohibitiva, alejada de la realidad y sin ningún tipo de desarrollo reglamentario tan sólo ha conseguido los efectos contrarios a lo que regulaban haciendo que surgieran viviendas donde antes sólo había cultivos, urbanizaciones donde ayer había hábitats únicos, carreteras donde hasta hace poco sobrevivían masas imponentes de cardonales y agujeros de canteras donde antaño florecían bellas comunidades vegetales o despuntaban en el horizonte conos volcánicos majestuosos.
Es bastante aclaratorio el reciente articulo de los empresarios donde hacen notar que la moratoria no surge en un momento especialmente álgido del desarrollismo en Canarias, lo que ratifica el hecho de que los problemas actuales son acumulativos y reiterados.

Cada vez más, nuestro escaso entorno naturalizado se ve inmerso en un caldo de cultivo donde los virus del desarrollo, procesos vivos y cambiantes con una capacidad de transformación y de adaptación a las circunstancias imparable, no cuentan con anticuerpos adecuados, llámense consejos sociales, órganos colegiados independientes y operativos, cuerpos de gestión ambiental ágiles capaces de visualizar, interpretar, juzgar y adaptarse a esa capacidad de transformación letal de las ciudades, de los suelos urbanos, de nuestros ocios, de nuestras infraestructuras, de los movimientos especulativos que demandan y devoran territorio a la misma velocidad que generan impactos, residuos y mas dramas ambientales...

Es curioso que de todas las voces que en estos días hablan “deso”, no se oigan foros como los Patronatos Insulares de Espacios Naturales Protegidos, el Consejo Asesor del Medio Ambiente de Canarias (¿pero existe?), la Comisión de Biodiversidad, las Juntas Rectoras de los Espacios... que tienen entre sus fines ese objeto.

Posiblemente si se les escuchase o manifestasen su parecer confirmarían que las medidas de control de los problemas ambientales son más bien sencillas recetas homeopáticas y de escaso presupuesto, que aplicadas con perseverancia, dan frutos ecológicamente saludables.

Pero esas no son las medidas que les sirven a los políticos y grupos de presión que tienen secuestrado el debate sobre la gestión eficaz del territorio. Valen mas las rimbombantes operaciones estrella a salto de mata, las acciones multimillonarias mimetizadas con una verborrea ambiental falaz y sin consistencia técnica que se disipan conjuntamente con un par de titulares espectáculo y un par de artículos de prensa.

Las administraciones públicas canarias y los corporativistas y poco dados a la humildad ecológica cuerpos técnicos en los que se apoya para la ordenación del territorio, así como los sistemas de control que sobre ellas deberían pesar, han demostrado sobradamente en estos años su incapacidad para vertebrarse y generar estructuras y órganos de gestión, estables y duraderos, capaces de resolver el grave problema que en materia ambiental nos agobia.

Parece que tan sólo interesa guardar en la manga el comodín del territorio para poder manipular y planificar el futuro, y se pinta ahora de verde porque ese es el discurso del turista y mañana de marrón porque eso es lo que aportará dinero. Ejemplos de la versatilidad y brujuleo desnortado de los urbanitas que planean sobre el medio hay muchos, y en todas las islas.

Uno de ellos, emblemático por lo significativo de la lucha social que está generando, es el del proyecto de urbanización del entorno del espacio protegido del Malpaís de Güímar en Tenerife, y que demuestra una vez más las terribles servidumbres de proximidad de nuestros espacios protegidos con expectativas urbanísticas en sus linderos que los convierten en carne de suelo urbanizable.

Y más grave es, en este caso concreto, que el eufemista “parque tecnológico “ que se pretende ejecutar se inserte en un Área de Sensibilidad Ecológica , lo que confirma las veleidades del gobierno del territorio que permitiría, si se aprobase, destruir no sólo el lugar “sensible” sino los procesos que de su preservación dependen: los recursos vinculados a los ecosistemas arenosos mas valiosos del Malpaís de Güímar.

Es por ello que, en esta nueva etapa desarrollista (camuflada y marcada por la “infraestructura turística excelente”, la palabra “ambiental “ almibarada, y el concepto “desarrollo sostenible” en boca de los que más lo han socavado y manchado), tan sólo queda echar mano del rearme social, de las organizaciones ciudadanas, de los comités de empresa, de las tribus urbanas o rústicas, de las asociaciones y los vecinos de al lado y dentro del escaso espacio libre que aún nos queda para que, de modo independiente de la administración y de los grupos de presión económica y los intereses consorciados que defienden, apoyadas o no en conceptos intelectuales e ideológicos sólidos, simplemente conscientes de la urgencia de proteger y gestionar nuestros recursos por mera y egoista supervivencia, consigan apearnos de esta máquina infernal del desarrollismo más feroz que ahora venden barnizado con una extraña pátina de color verde.

Si no conseguimos parar esta rocambolesca parodia, este pequeño y biodiverso mundo insular no dejará de ser como el País de la Reina Encarnada, de Lewis Carroll, donde todos tenían que correr a toda velocidad para continuar, simplemente, en el mismo sitio.

30 abril 2001

Firmas a favor del Malpaís y el Camino y alegaciones al Plan General de Ordenación

FIRMAS a favor del Malpaís de Güímar y el Camino del Socorro
La Plataforma Ciudadana en Defensa del Malpaís de Güímar y el Camino del Socorro, a través de un modelo que se empezó a distribuir en febrero 2001, recogió más de 5000 firmas que entregó al Ayuntamiento de Güímar como muestra de la opinión de la ciudadanía.





ALEGACIONES al Plan General de Ordenación de Güímar
Los planes urbanísticos sobre el Area de Sensibilidad Ecológica están recogidos en el Plan General de Ordenación de Güímar, que fue puesto en información pública hasta finales de marzo 2001. Cualquier ciudadano pudo presentar alegaciones (protestas) a ese Plan. En febrero de 2001 la Plataforma elaboró un modelo de alegaciones basado en 5 puntos referido a la protección del Malpaís y Camino. Se presentaron unas 1400 alegaciones.





21 abril 2001

El Malpaís y su relación con la Bajada al Socorro. Un testimonio fotográfico



José Mesa Acosta

Fotógrafo, miembro fundador de la Asociación Cultural Patrimonio de Güímar


MALPAIS DE GÜÍMAR Y CAMINO DEL SOCORRO: PAISAJE Y TRADICIÓN.


CAMINO Y ABORÍGENES.


Hace unos años tuve la suerte de asistir a una conferencia de Mari Cruz Jiménez, arqueóloga, profesora de la Universidad de La Laguna y güimarera. Fue con motivo de la presentación del libro El Socorro y siempre recordaré lo que nos contó en aquella breve charla: propuso la teoría, de casi imposible confirmación, de que la Bajada al Socorro quizá, además de ser un hecho fundamental para los católicos de este Valle y otras muchas zonas de la Isla, fuera, antes de la aparición de la Virgen del Socorro, una costumbre ya observada por los guanches del Menceyato de Güímar. Algunos datos etnográficos apuntan a ello: celebración de comidas comunales, bajada hasta el mar llevando ramas y vegetación (costumbre ésta suprimida en tiempos relativamente recientes), antigüedad de la Romería del Socorro, que sin fecha cierta puede considerarse quizá la más antigua de Canarias, etc.


Otras personas piensan que no es así, ya que las celebraciones comunales aborígenes, los beñesmenes, tenían como motivo la recolección, y se celebraban en verano, mientras que la Aparición de la Virgen en Chimisay debió ocurrir en los meses de invierno. En esa época era cuando se llevaba el ganado a la costa, y según la tradición le Virgen fue encontrada por dos pastores guanches que pasaban con sus cabras por las cercanías de la playa de Chimisay.


En lo que sí no hay dudas es en la importancia del Camino como vía ritual desde el siglo XVI, con datos históricos que lo ratifican. Antes de esas fechas también podemos hablar de la importancia del Camino como vía de conexión cumbre-costa, un elemento que encontramos en todos los núcleos de población de la isla, y su uso como camino de trashumancia.


CAMINO Y DESARROLLO URBANO. TRAZADO.


El Camino de El Socorro es uno de los dos ejes de crecimiento del núcleo urbano de Güímar desde la época de la Conquista, siendo el otro primero algún camino paralelo a la costa donde después se definió el Camino Real y más recientemente, en el siglo XX, la Carretera General del Sur, con la misma dirección que el Camino Real y prácticamente paralela a éste, muy cerca de él.


El Camino, desde sus inicios, se trazó en línea prácticamente recta desde la zona de la Plaza de San Pedro hasta llegar a l principal obstáculo en la parte baja del Valle: la Montaña de Archaco o del Socorro. Ahí, tras tres kilómetros de recorrido, tiene su primer cambio importante de dirección y bordea el cono volcánico para después ir haciendo lo mismo con las coladas del Malpaís, discurriendo en ese tramo casi en paralelo al Barranquillo de Chinguaro, ya que éste es asímismo un límite de las coladas. Así, el Camino de El Socorro, desde su encuentro con Archaco, hace de límite natural y lógico de la unidad Malpaís.


CAMINO Y PAISAJE DEL MALPAÍS: FOTOGRAFÍAS 1991-1999.


Ahora que unas personas nacidas en Güímar quieren modificar brusca y seriamente, por primera vez en cientos de años, el entorno de este Camino del Socorro y el Camino en sí mismo, intento imaginar qué pensarían de esto sus antepasados del siglo XIX, del siglo XVIII, del siglo XVII, del siglo XVI, del siglo XV, del siglo XIV, y más atrás aún, que a lo largo del tiempo, de tanto tiempo, mantuvieron casi sin transformar el paisaje del Malpaís que rodea al Camino y el mismo trazado de éste.


Sin más, esta sección de www.elmalpais.com quiere presentar el testimonio fotográfico de cómo la tradición se une al paisaje en una misma seña de identidad, mantenida siempre diferente pero siempre igual. Ese es el significado de PATRIMONIO: lo que se hereda de nuestros padres y que a su vez traspasamos a nuestros hijos en las mejores condiciones posibles.


Estas imágenes seguramente no necesitan más textos ni explicaciones, sólo indicar que las fotografías corresponden a la década de los 90: 1991, 1994 y 1999.

La última imagen es una composición fotográfica donde se plantea cómo sería esta misma Bajada al Socorro si los proyectos urbanísticos municipales hubieran seguido adelante.










fotografías y montaje: José Mesa CC: 1991-2001.


LA BAJADA AL SOCORRO EN 1991: Catorce Imágenes.


Hace ya casi diez años hice esta serie de fotografías de la Bajada al Socorro. En ese momento no pensaba que esta zona de nuestra tierra fuera a verse bajo esta amenaza. Las fotos fueron sencillamente un testimonio del momento, pero viéndolas ahora me resulta sorprendente cómo a través de ellas se desarrolla por sí solo un discurso que habla de la importancia fundamental para este hecho etnográfico y cultural del Paisaje por donde discurre el Camino.


Recientemente (abril 2001) Octavio Rodríguez Delgado, una de las personas que a comienzos de los años 90 trabajó por la Declaración del Camino como Bien de Interés Cultural, nos explicó que la incoación de BIC no sólo debe proteger el trazado original del Camino sino que su sentido último es preservar la celebración de la Bajada como rememoración de un hecho histórico: la Aparición de la Virgen y los siglos de peregrinación a Chimisay, y que esa rememoración se desarrolle en un entorno lo más parecido posible al original.


¿De qué sirve un Camino encajonado entre traseras o fachadas de edificios industriales, de oficinas, almacenes, tendidos eléctricos, farolas, ajardinamientos exóticos?


A lo largo de las catorce imágenes siguientes se sigue la Bajada, el 7 de septiembre de 1991, desde el punto donde el Camino deja el asfalto, bordeando el Malpaís, hasta el caserío de El Socorro, siguiendo con imágenes del día 8 de septiembre, desde la procesión de la mañana por la Avenida de El Socorro hasta la Subida de la Virgen esa tarde hasta llegar al tramo recto del Camino, después del actual puente sobre la autopista TF1.



Bajada al Socorro 1991

10 abril 2001

Resumen breve en 9 preguntas



1. ¿Dónde están el Malpaís de Güímar y el Camino de El Socorro?

Están en la costa del Valle de Güímar, en la isla de Tenerife, Islas Canarias.


2. ¿Qué es el Malpaís?

Geológicamente, el Malpaís de Güímar es una de las muestras más representativas del paisaje volcánico subhistórico de la isla: un territorio costero de lavas y unos conos volcánicos anexos (Montaña de El Socorro, Morras del Corcho) enriquecido por una banda de arenas arrastradas por el viento desde la Playa de la Entrada que han ido recubriendo una parte de los campos de lava.

Sobre las lavas encontramos una serie de ecosistemas, equilibrados pero frágiles, entre los que sobresale un extraordinario cardonal-tabaibal. Sobre las arenas se ha asentado una singular vegetación y multitud de especies de la fauna, especialmente insectos.

Por su biodiversidad, con un elevado número de especies florísticas y faunísticas endémicas o autóctonas, el Malpaís de Güímar posee un gran interés científico.


3. ¿Qué es el Camino de El Socorro?

El Camino de El Socorro une el caserío de El Socorro y su playa de Chimisay con el núcleo de población de Güímar. Discurre por el borde del Malpaís. Su trazado se remonta a tiempos prehispánicos, usado como camino de trashumancia guanche, con una antigüedad que podría llegar incluso hasta unos 3000 años, con el asentamiento de los primeros pobladores bereberes en lo que sería el Menceyato de Güímar.Testimonios orales, documentos relacionados con la tradición de su uso ritual y su lógica territorial son datos que avalan su histórico trazado

Desde aproximadamente finales del s.XIV el Camino del Socorro se relaciona con la imagen de la Virgen de Candelaria aparecida en la Playa de Chimisay convirtiéndose en el escenario de la que quizás es la romería más antigua de Canarias, la Bajada de la Virgen de El Socorro (advocación local de La Candelaria), que hoy, conservando aún su autenticidad es una de las principales señas de identidad de los habitantes del Valle.


4. ¿Por qué se habla de “la crisis” del Malpaís y el Camino?

A partir del año 2000 se hicieron públicos planes del Ayuntamiento, Cabildo de Tenerife y Polígono Industrial Valle de Güímar, para urbanizar industrialmente parte del Malpaís, atravesando el Camino, afectando al interés paisajísiico de la zona, poniendo en peligro al propio Camino incluso con proyectos de eliminar su trazado milenario y comprometiendo también el equilibrio ecológico del conjunto del Malpaís con consecuencias difícilmente previsibles sobre la zona protegida actualmente por ley.


5. ¿Qué razones hay para la conservación?

Las razones son múltiples. Citaremos sólo las más relevantes:

Científicas: Interés geológico; ecosistemas de gran riqueza de especies de flora y fauna: endemismos locales; interés pedagógico; yacimientos arqueológicos aborígenes .

Paisajísticas: modificación del paisaje del Valle de Güímar en su única zona no urbanizada.

Ecológicas: la zona A.S.E. que se pretende urbanizar es un “colchón” que separa al Malpaís protegido por ley de las actividades industriales (ruidos, humos, etc) y al ampliar el conjunto colabora en que los ecosistemas se sostengan por sí mismos.

Culturales: importancia histórica y como seña de identidad local del Camino del Socorro y la Bajada de la Virgen.

Económicas: valor de la zona de cara a generaciones futuras como recurso paisajístico y medioambiental dentro de una estrategia de desarrollo local ; múltiples alternativas de uso reversibles y compatibles con los valores de la zona.


6. ¿Quiénes son los que están a favor de la conservación?

Muchas personas del Valle de Güímar están a favor de la conservación de la zona, tanto de manera individual como desde algunas asociaciones. Desde 1990 ha habido una especial sensibilización de la población, ante las obras que afectaron a parte del Camino y la primera Manifestación en la historia reciente de Güímar fue en 1991, en Defensa del Camino, el Malpaís, y la tradición. Ante esta última crisis, de manera organizada, desde octubre de 2000 se ha formado una Plataforma en Defensa del Malpaís de Güímar y Camino de El Socorro que integra grupos, asociaciones, partidos políticos, personas individuales.


7. ¿Qué han hecho hasta ahora?

-Recopilación exhaustiva de información. Reflexión y debate colectivo. Elaboración de documentos: análisis de la situación, propuesta de alternativas.

-Información a la sociedad mediante prensa, televisión (sobre todo local), internet (página web www.elmalpais.com, actualmente www.elmalpais.es), carteles, folletos, etc.

-Contactos con todos los grupos políticos presentes en el Ayuntamiento.

-Recogida de firmas a favor de la protección

-Recogida de alegaciones ante el Plan de Ordenación Urbana de Güímar

-Organización de una Manifestación el 24 marzo 2001 llevando hasta el Ayuntamiento un Manifiesto con cinco peticiones básicas.

-Se ha llevado al Parlamento de Canarias una propuesta de Iniciativa Legislativa Popular para proteger definitivamente la zona A.S.E., además de otra pequeña zona sin protección al sur de la Reserva, apoyada por 23.000 firmas.


8. ¿En qué punto está ahora mismo este asunto? octubre 2007.


- El Ayuntamiento, ante la presión social, anuló por unanimidad el Convenio con el Polígono Industrial. Sin embargo, a pesar de todos los datos y opiniones que apoyan la conservación de la zona y proponen muchas otras alternativas de desarrollo sostenibles y reversibles, aún hay concejales de diferentes grupos políticos que ven en la industrialización la solución definitiva para esta zona del Malpaís y que no consideran con valor el Camino de El Socorro.

- El Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento es el documento municipal que debe regular el uso del suelo en este territorio. Ante él se han presentado unas 1400 alegaciones referentes a la urbanización del Malpaís y ha recibido fuertes críticas y multitud de alegaciones por otros muchos motivos, que cuestionan la esencia de este PGOU y su modelo de desarrollo para el municipio. Por esto, su aprobación inicial por el Pleno del Ayuntamiento prevista para principios de abril (2001) se ha retrasado sin fecha definitiva. Desde la Plataforma se ha pedido al Ayuntamiento no sólo la Información Pública del PGOU sino su debate público en unas Jornadas Informativas convocadas al efecto, que hasta ahora (octubre 2004) no se han organizado. Las últimas versiones del Plan de Ordenación Municipal clasifican el suelo de la zona A.S.E. como Suelo Rústico de Protección Paisajística. El Plan no se ha aprobado aún definitivamente

- El Cabildo, entidad que desde diversas áreas (Planes Insulares, Medio Ambiente, Cultura y Patrimonio, Turismo, Polígono Industrial, etc.) tiene competencias o intereses sobre el Malpaís y su entorno, concluyó el Expediente BIC del Camino de El Socorro en 2001, y el 3 de octubre de 2001 el Gobierno de Canarias declaró Bien de Interés Cultural el Camino de El Socorro, tras la incoación del Expediente en 1991.

- La Plataforma en Defensa del Malpaís de Güímar y Camino de El Socorro escogió la vía de una ILP, Iniciativa Legislativa Popular para plantear la conservación integral del Malpaís ante el Parlamento de Canarias. Desde el 10 de julio al 10 de octubre se recogieron 23.024 firmas (el mínimo necesario para poder debatirse un proyecto de ley son 15.000), entregadas ya en el Parlamento. En junio 2004 se verificaron las firmas y el 28 de octubre de 2004, el Pleno del Parlamento aprobó por unanimidad la toma en consideración. de esta I.L.P.

- En diciembre de 2006, el Parlamento de Canarias aprobó la ley que amplió el Malpaís

- En octubre de 2007 está pendiente de llevarse a cabo el nuevo Plan Director y el Plan de Ordenación de Recursos Naturales de las zonas ampliadas. También hay posturas enfrentadas en cuanto a el tratamiento de los bordes de la actual Reserva.


9. ¿Qué es esta web?.

En octubre del 2000 se empezó a preparar esta página web como base de información sobre el Malpaís y el Camino de El Socorro. Desde entonces ha crecido actualizándose con frecuencia, reorganizándose y mejorando. Ahora aquí hay multitud de textos, opiniones, información fotográfica, documentos... El objetivo es publicar de manera permanente toda la información importante que llega a la Plataforma. Los contenidos de esta web son propiedad de sus autores. El diseño y mantenimiento de la web está a cargo de José Mesa.